miércoles, 6 de abril de 2011

Carmín

Ella pasa a veces por la puerta de mi casa. Hoy está distinta. No sé qué planea hacerme pensar, pero está rara. Se menea cuando camina, y pasa mostrando las tetas con total impunidad la muy zorra. No le importa nada. No sabe que sé perfectamente que me ama, y que lo hace para mostrarse. Quiere darme celos, yo lo sé... ¡Esa zorra! Se cree que me importa todo lo que hace para llamar mi atención. ¡Cree que me importa! Igual yo la miro. No me deja terminar el desayuno en paz. Yo la miro...

Ahí está de nuevo. Irá a encontrarse con ese despreciable, ese imbécil. Siempre, siempre mostrando las tetas... Bueno, a veces también muestra las piernas, lo hace de una manera despreciable. Sobre todo cuando camina junto a ese despreciable. Yo igual la miro. ¡Si hasta la leo a la muy despreciable! Sé que lo hace para mí. Sé que cada mañana se viste para mí, que cada mirada que le da a los crisantemos del jardín de mi casa es por mí, porque sabe que soy quien los cuida, porque sabe que los cuido porque ella los verá al día siguiente, y pensará en mí, pues desearía mirarme a mí y no a mis flores. Lo hace porque me ama, y yo lo hago para no desairarla. Cuido las flores como desearía ella que la cuidase. 

Me mira. No puede dejar de mirarme. Me ha guiñado el ojo mientras estaba sentada con aquel desgraciado. Creo que se ha dado cuenta de que él no la trata como lo haría yo. Sin embargo no entiendo por qué es que no lo deja. Por qué es que no admite su amor por mí y se deja de rodeos, no lo sé. No la entiendo a veces. Quizás está demasiado cegada, cegada de amor... amor por mí. Pero la verdad es que no la comprendo, sabe que yo la haría feliz y sin embargo ni siquiera tiene las agallas para venir y plantearme lo que siente por mí. No lo sé, no la comprendo. Algún día me demostrará su amor. 

Hoy iré a buscarla a la casa. Le pediré que me diga lo que siente... No puedo aguantarme más con esta cuestión de saber que ella quiere algo conmigo y que no me lo diga... Sabe que yo sé que me sigue a todas partes, que me mira cuando yo no estoy viendo hacia ella. Que piensa en mi cuando no estoy, cuando está con ese imbécil... Yo lo sé. Ella sabe que lo sé. Sólo le resta actuar. 

No puedo más. Me ha tratado de loco. Ahí está de nuevo. No puedo soportarlo más. Está sola. Es... es... ¡¡no puedo controlarme!! No... ¡Debiste decírmelo! ¡Debiste actuar cuando era tiempo! Debiste admitirlo... ¿Ves que sos idiota? ¿Ves como me hacés enojar? ¡Mirá lo que hago! ¡Mirá lo que hacés que haga? ¿Ves cómo me pongo? ¿Ves que.... ? ¿Ves que..... ?

Es tarde... ya es tarde... Qué hermosa está ahora. Pero.. tan... tan que no habla. Tan que ya no hablará... Tan... no lo sé... tan roja... pero de un rojo hermoso... Yo sé que es por mí, sé que ese tono exacto es por mí. Sabe que es mi favorito... Sabe que... lo sabe todo, y sabe que yo lo sé.... 

Y ahora... ¿Me amás? ¿Verdad que me amás? ¡Hablame! ¿¿¿VERDAD QUE ME AMÁS???

Lo sé.. este silencio... también es por mí...