jueves, 28 de mayo de 2015

Escape del ordenamiento




Quería dejar de ser número
así que te regalé algunas sumas
unas restas, funciones, 
ecuaciones imposibles.
Te confundiste. Te fuiste.

Quise dejar de ser número
y me volví letras
te regalé algunos cuentos
con finales felices
algunas prosas y poesías
ininteligibles.
Mas ni siquiera mi letra era clara.
Y otra vez te fuiste.

Quise dejar de ser número
y me volví música
pero mis tonos 
no lograron conmoverte
y no te hicieron gracia
esos acordes disonantes
con los que me reía.

Quise dejar de ser número
y me transformé en viento
pero mi brisa no era suficiente
para que notaras su presencia
y luego te aclamaba con tal fuerza
que volaste lejos.

Quise dejar de ser número
e intenté ser tantas cosas
que terminé olvidando cómo ser yo
que era lo único que me salvaba
de aquella estandarización.

martes, 19 de mayo de 2015

Queda algo de mí





No te rías de mí, estoy
tan afligida por no haber ido a la montaña
en la que me esperaste
tantas horas, luego de haber partido
hacia el centro del universo.
De mi universo.
Ya sé que no es el tuyo
ya sé que no estamos
en la misma dimensión.
Que la mía es de colores.
No me juzgues por no ser más que esa 
niebla transportable.

No te apartes de mi visión pues temo
olvidarte
tener que inventarte
otra vez.

otra imagen
otra semejanza
te vas de mí

Voy a caer desde arriba esta vez
hacia eso que no tiene fondo
pero no te preocupes
no voy a hacer ruido
o al menos ya no intentaré 
que lo escuches.
Temo tanto que a veces me resigno
a desaparecer.


Oclusión del grito




En el viento me agito, inconclusa
cada pétalo se me abre y cae
muerto, seco
como mis lágrimas.

El silencio es rey y déspota
mas no se atreve a mirarme
descubrió que yo también puedo callar
y obnubilarlo. 

Se me truncan los muros
arqueando mis cejas ralas
al compás del cantar
de mañanas desveladas.

Tengo soles de mil colores
para cada despertar
que ya no quiera abrir los ojos
por no ver los de la muerte.

Y me voy volviendo eterna
aire y firmamento
como quien viene, como quien va
y no espera nada.

Aunque el tiempo nos salude a veces
algo violento, más de lo mismo
mirémonos y aprendamos
cada forma de las nubes.

martes, 5 de mayo de 2015

Renuncia (o el errante devenir de los rostros para el día II)



Renuncio a mi máscara para los días de lluvia
pues cuando el sol sale
ya mi rostro se ha acostumbrado
y no soy más que una sombra de lo fingido.
Renuncio a mi máscara para el verano
a mostrar los dientes sin decir
a endurecer mis pómulos
al tiempo que se endurece mi alma.

Renuncio a mi máscara para cuando recuerdo
pues también he vivido aquello que me hace
arrepentirme a lo lejos
necesitar sobornar a las memorias
para que no duelan.
Renuncio a mi máscara para el olvido
pues no todo sobrepasa superficies
y no todo tiene por qué
producirme terror si ya no tiemblo.

Renuncio a mi máscara para cuando me alejo
pues bien sabés que miraré hacia atrás
aún cuando sólo pueda verte la espalda
y pensar que nunca vas a estar tan cerca
como cuando me viste llorar.
Renuncio a mi máscara para cuando voy a tu encuentro
pues no deseo tener que aparentar
que todo me es indiferente
y no mirarte como quiero
y no reír como quisiera, y no me escuches
también llorar, y tal vez volverte a alejar.

Renuncio a todos los rostros que alguna vez
me taparon el alma.
Duele arrancarse la piel y rasgarse las entrañas
más que nunca por lo que pueda acontecer.
Pero respiro, sin rostro, sin tener que mirar
de nuevo hacia un costado
para no verme en el espejo.
Renuncio a todas las ficciones que me he fabricado.


lunes, 4 de mayo de 2015

Mirame





Mirame
sacudime el universo
subvertime la fatalidad.

Abrí los brazos
gritá
estremeceme.


Mirame
con todo el peso del cosmos
liberame del silencio.

Despertame de mis miedos
soñá
deshaceme.


Mirame
transgredime la incertidumbre
prolongame los suspiros.

Cerrá los ojos
volá
perteneceme.


miércoles, 22 de abril de 2015

No pases de largo



No pases de largo
que aún no sé si duele. 
No seas tan breve o fugaz.
No rompas en llanto ni vueles.
No tengas piedad.

No esperes que grite
pues me ahogo tanto
entre mis palabras silenciosas.
No imites al astro constante orbitando
entre voces temblorosas.

No escuches mis reclamos
pues son las ficciones
que me invento para sobrepensar
mientras entonamos todas las canciones
que intenté callar.

No vengas con esos
sueños inconclusos
que intentan hacerme soñar.
si tan sólo un beso borre lo confuso
llevame más allá.

Sólo quiero ver
tu sonrisa a lo lejos
pues de cerca no podría soportar
que me veas caer entre los reflejos
de lo que pude imaginar.

No pases de largo, no me seas breve
y no pidas que calle. 
El silencio duele.


martes, 21 de abril de 2015

El errante devenir de los rostros para el día




¿Qué son estas ganas de librarme
de esta pantomima flagelante
que me eriza los ojos?
¿Qué son estas coordenadas tan confusas?
No sé qué tan bajo se puede caer
si no hay universo que soporte
tal profundidad. 
No me extraña ser siempre alguna máscara.

El problema es todo llano
y esas voces que me desquician
que me corroen
que me mortifican.
Y no es por mí que salgo a marchitarme
entre las lluvias de otoño
y los vacíos que no tienen
ni una pizca de existenciales.

¿Qué son estos deseos de alejarme
para no tener que hablar
sin expresiones fingidas?
¿Qué son estas manos temblorosas?
A fin de cuentas, todo es narrativa, 
todo es ficción, final abierto
trascendencia repetida.
No soporto ser llave de ninguna verdad.

El problema es dar las vueltas
que conducen a caminos circulares
y marearse antes de llegar.
No es por mí que doblan las campanas
es por mi humanidad.